Natalia Betoni ilustra su mundo

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Autora: Natália Disperatti Betoni Instagram:@natalaia_Betoni

Sus ilustraciones:mapas de laberintos mentales

Siempre que me preguntan como empecé a dibujar me quedo sin saber exactamente cómo responder, porque no recuerdo un principio. Mis recuerdos más remotos de infancia incluyen dibujar en la pared (con el lápiz labial de mi mamá), en la biblia que teníamos, en el libro de recetas, en los papeles de anotación de mi papá y en todos los demás lugares a mi alcance. Dibujar es una actividad extraordinariamente placentera para mí y que, a mi ver, siempre lo hice.

Natalia Betoni ilustradora

Mis dibujos son la forma que encontré para dar salida a mi sensibilidad. Me gusta retratar todo de la forma más delicada que yo consiga – los temas, los rasgos, los colores, porque así concibo mi “mundo interno”. Tengo extrema dificultad en me expresar de otras formas, oralmente, por ejemplo, soy un desastre. Mi psicológico se afecta mucho por estímulos externos, mas poco se muestra para el mundo. Tengo una timidez que me impide hablar sobre lo que siento – no es por temer la reacción de las personas, sino por nunca conseguir colocar en palabras que yo considere adecuadas y consecuentemente nunca conseguir transmitir exactamente lo que estoy pensando o sintiendo. Ese encerramiento, como se debe esperar, es extremamente hiriente para mí.

Natalia Betoni

En mi arte siempre retracté mujeres – raramente animales, paisajes u objetos. Cuando aparecen hombres en mi ilustración, generalmente son elementos secundarios a las mujeres, pocas veces el foco principal de lo dibujo. Eso ocurre porque mi arte es predominantemente auto representativo. Como única forma que encontré de expresar, siempre los dibujos retratan la forma como me estoy sintiendo. Ternura, melancolía y lujuria son los elementos más comunes en mis ilustraciones. Cuando dibujo exploro minuciosamente mis procesos psicológicos o como la presión social hacia las mujeres me afecta profundamente en todos los aspectos posibles. Esta presión social hacia las mujeres que oprime, desencadena en mí una complejidad muy grande de formas de pensar y actuar;  es un enorme laberinto entre atender inconscientemente a las expectativas de esa sociedad e intentar librarse de ella. El resultado de está dicótoma esta retratado de forma sutil en mis ilustraciones.

Natalia Betoni

Las mujeres en mis dibujos aparecen generalmente con un semblante vago, melancólico e al mismo tiempo lleno de voluptuosidad. Acredito que están siempre pensativas absorbiendo las sensaciones del mundo, digiriendo eso en su laberinto mental y corporal lleno de paradojas – en su mayoría secuelas de una sociedad patriarcal. Los estímulos externos afectan las mujeres de una forma diferenciada, una vez que pasan por ese laberinto complejo que mencioné. Los hombres, cuando aparecen, representan el proprio elemento masculino, recordando siempre la figura de un sátiro. Tienen mucho deseo, son viriles, pero sin una real presencia emocional – porque ellos no aman como nosotras amamos. Cuando retrato un hombre y una mujer muchas veces represento esa frustración del desencaje de las formas de amar, siendo la mujer siempre la parte que más entregue.

Natalia Betoni

Soy feminista, pero mi arte no tiene, a priori, el objetivo de militar por la causa, de pasar un mensaje, de rebelarse contra el patriarcado y el status quo de la sociedad. Es apenas el vómito de las consecuencias psicológicas que el patriarcado tiene en mí. Expresa todas las confusiones mentales por las cuales paso intentando empoderarme mientras continuo involuntariamente sumisa a la opresión femenina. Luchar contra el patriarcado en la sociedad es preciso, pero aún más importante es comprender la nuestra lucha interna, como intentamos nos librar de las amarras sin olvidar como trataremos las cicatrices que se quedarán donde había cuerdas.

 

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