El honor de la mujer

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Autora: Beatriz Arias, historiadora.

Las mujeres y el honor

En la realidad de lo adquirido, toda vez que el ser humano desarrolló una conducta en sociedad, surgió la necesidad de la autoimagen y a su vez lo que se proyectaba hacia afuera, lo que los demás pensaban del clan. Esta visión identificativa abarcaba valores como la admiración, la alianza, el temor o el respeto. Desde muy temprano, apareció un concepto que iba a marcar especialmente el destino de las mujeres y su rol social: el honor. Especialmente el honor de la mujer

Un duelo a capa y espada: caballeros y damas ¡Todo por la honra!

¿Que es el honor de la mujer ?

Entendemos por honor de la mujer aquel conjunto de cualidades que hacen de un individuo un ser respetable de cara al otro. Esto comprende una conducta y modo de actuación determinado y ha ido variando a través del tiempo, conservando sin embargo su cualidad de virtud positiva y merecedora de conservación. Se consideraba “honrada” a aquella persona que encarnaba valores de sinceridad, rectitud, abstención de los placeres mundanos… Será en este último punto donde la diferencia entre géneros sea más perceptible. Mientras que a los hombres se les permitía por su condición masculina el abusar de la comida y la bebida, la avaricia, la lujuria… las mujeres fueron depositarias de las virtudes contrarias: es decir, en un aparente intento de “compensación” ellas fueron obligadas a asumir la conducta moral por la fuerza. Si bien es cierto que desde el propio entorno masculino hubo y hay reformadores de la moral, especialmente en las religiones monoteístas, la denuncia de las actitudes reprobables tuvo siempre un especial acento en la conducta de la mujer.
La mujer adúltera (sin honor) versus la mujer digna (con honor)

honor de la mujer

Según iba transcurriendo la Historia, se vio más claramente que la mujer, ya relegada a su papel de esposa y madre, fue el eje vertebrador de la familia, y como tal, sobre ella recayeron los deberes de mantener esta honra y esta reputación.

Así pues, eran ELLAS las que cargaban con la honra de la familia, ya que si el marido cometía adulterio, su esposa engañada tenía que mantenerse digna y guardarse las ganas de darle un estacazo a su promiscuo cónyuge. Y si de todas formas le entraban, el estacazo sería para la “mala mujer” que lo sedujo. Todo queda entre féminas.

honor de la mujer

Más adelante hablaremos del sexo como herramienta de poder, que tuvo en la mujer a una destacada protagonista según la mentalidad patriarcal, pero como según se verá, empezó a articular el feminismo hasta el día de hoy.

¿Es el honor de la mujer su patrimonio?

La honra femenina ha estado ligada pues a la actividad sexual del hombre, ya que según el patriarcado, una mujer es más valiosa si ha tenido el menor número de parejas sexuales posible. Esto entronca con la competencia destructiva entre individuos, una ley de la selva que somete también a los propios hombres. Defenderse de que el de al lado seduzca a tu mujer y al mismo tiempo buscar seducir a las de otros tiene que ser agotador. Al igual que agotador tiene que ser no disfrutar de la experiencia que una persona con varias parejas sexuales en el pasado puede aportar en el ámbito íntimo. Cabe destacar que la represión de la sexualidad de la mujer guardando su “honra” es un acto más de violencia y dominación del patriarcado machista. El honor ha demostrado ser una virtud inmortal e universal, pero ha de ser formulada en los términos adecuados para no caer en la eliminación de los derechos y libertades de las personas.

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